Mejor que Gratis
Kevin dice: que el Internet es una máquina de copiar.
En su nivel más básico, copia cada acción, cada carácter, cada pensamiento qué
hacemos mientras navegamos. Para mandar un mensaje de una esquina de Internet a
la otra, los protocolos de comunicación exigen que todo mensaje sea copiado
durante el camino varias veces. Las compañías de las Tecnologías de la
Información (TI) hacen un montón de dinero vendiendo equipamiento que facilita
la copia ininterrumpida.
Cada bit de datos que se produce en cualquier
ordenador es copiado en algún sitio. La economía digital fluye sobre un río de
copias. Al contrario de las reproducciones en masa de la era industrial, esas
copias no es que sean baratas, es que son gratuitas.
Nuestra red
de comunicación digital ha sido diseñada de forma que cada copia fluya con la
menor fricción posible. De hecho, las copias fluyen tan libremente que podemos
pensar en Internet como un sistema de super-distribución donde, una vez que una
copia es introducida, continuará fluyendo por la red para siempre, exactamente
igual que la electricidad en una línea de alta tensión.
Podemos ver la evidencia de esto en la vida
real. Una vez que algo que puede ser copiado se pone en contacto con Internet,
será copiado, y esas copias nunca desaparecerán. Incluso un perro sabe que no
se puede borrar algo una vez que se ha subido a Internet.
Este sistema de súper distribución ha sido el pilar de nuestra economía
y riqueza. La duplicación instantánea de datos, ideas, y medios son las bases
de los sectores más importantes en nuestra economía, en especial aquellos relacionados
con las exportaciones –esto es, aquellas industrias donde los Estados Unidos
tienen una ventaja competitiva.Nuestra riqueza reside en un enorme dispositivo que copia Nuestra red de comunicación digital ha sido diseñada de forma que cada copia fluya con la menor fricción posible. De hecho, las copias fluyen tan libremente que podemos pensar en Internet como un sistema de super-distribución donde, una vez que una copia es introducida, continuará fluyendo por la red para siempre, exactamente igual que la electricidad en una línea de alta tensión.
Podemos ver
la evidencia de esto en la vida real. Una vez que algo que puede ser copiado se
pone en contacto con Internet, será copiado, y esas copias nunca desaparecerán.
Incluso un perro sabe que no se puede borrar algo una vez que se ha subido a
Internet.
Este sistema
de súper distribución ha sido el pilar de nuestra economía y riqueza. La
duplicación instantánea de datos, ideas, y medios son las bases de los sectores
más importantes en nuestra economía, en especial aquellos relacionados con las
exportaciones –esto es, aquellas industrias donde los Estados Unidos tienen una
ventaja competitiva. Nuestra riqueza reside en un enorme dispositivo que copia
promiscua y constantemente.
Sin embargo,
nuestro anterior periodo de riqueza en esta economía fue construido vendiendo
copias con valor, de forma que el flujo libre de copias gratuitas tiende a
socavar el orden establecido. Si las reproducciones de nuestros mejores
esfuerzos son gratis, ¿cómo vamos a continuar? Para decirlo claramente, ¿cómo
va hacer uno dinero vendiendo copias gratis?
Tengo una
respuesta. La forma más simple en la que lo puedo expresar es esta:
Cuando las
copias son súper abundantes, dejan de tener valor.
Cuando las copias son súper abundantes, aquello que no puede ser copiado se convierte en escaso y con valor.
Cuando las copias son súper abundantes, aquello que no puede ser copiado se convierte en escaso y con valor.
Cuando las copias son gratis, es necesario vender cosas que no se puedan copiar.
Bien, ¿qué
es lo no se puede copiar?
Hay una
serie de cualidades que no se pueden copiar. Consideremos la “confianza”. La
confianza no se puede copiar. Tú no la puedes comprar. La confianza se debe
ganar a lo largo del tiempo. No puede descargarse. O fingirse. O falsificarse
(al menos durante mucho tiempo). Si todo lo demás es igual, siempre será
preferible tratar con alguien en el que puedas confiar. Por tanto, la confianza
es un intangible que tiene un valor creciente en un mundo saturado de copias.
Hay otra
serie de cualidades similares a la confianza que son difíciles de copiar, y por
tanto se convierten en valiosas en esta economía de la red. Creo que la mejor
forma para examinarlas no es desde el punto de vista del productor, fabricante,
o creador, sino desde el punto de vista del usuario. Podemos empezar con una
simple pregunta de un usuario: ¿por qué estaríamos dispuestos a pagar por algo .
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